Nuestros tratamientos faciales empiezan por una limpieza de cutis, la cuál quita toda la suciedad y restos de maquillaje, tonifica la piel y la exfolia. El vapor ayuda a abrir los poros, facilitando a su vez la extracción de impurezas, permitiendo una mayor absorción de los activos presentes en los productos que se le aplicarán a lo largo del tratamiento. El masaje, que es una parte muy relajante del tratamiento, decontractura los micro-músculos del rostro. La mascarilla aporta a la piel sus propiedades hidratantes y revitalizantes. Se termina aplicando un suero y una crema antiedad.
Los cosméticos utilizados en este tratamiento son libres de paraben y conservantes, elaborados a partir de fitoplancton. La sinergia de sus activos restaura y optimiza la armonía y comunicación intracelular. Gracias a la crono-liberación progresiva de sus principios activos dentro de las células, consigue remodelar los contornos del rostro y disminuir la profundidad de las arrugas. La piel, así alisada, hidratada y revitalizada, recupera suavidad, elasticidad y confort. Su simbiosis, actuando a lo largo del tratamiento, consigue un verdadero efecto lifting. |